Odiseo al palo y gol de Messi un minuto después

Cuando Messi marca un gol, lo celebra con la rotundidad de los códigos binarios: podrá haber chutado flojo o mal, pero es un gol. Cuando una sociedad aplaude un libro, su autor titubea, dominado por las ganas de mover comas, podar adjetivos, reducir párrafos. Si algo he aprendido al escribir es a integrar la inseguridad como una parte del oficio. Seguramente que es por la densidad simbólica del lenguaje que las frases nunca acaban en la red, porque ellas mismas son red.

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