Relicario de objetos que fueron importantes (1): el fax

Las máquinas de fax murieron en mitad de una comunicación. Su arrinconamiento súbito fue animado por sus mismos usuarios. Gente como yo que, en el arranque de su vida laboral, debía de enviar a diario una infinidad de faxes a distintos bancos – un proceso largo porque cada fax obligaba primero a digitar un número en cuyo inicio siempre faltaban o sobraban prefijos o ceros, luego la zozobra del silencio, después un pitido con sonido y ritmo de mensaje morse y, por fin, si el número había sido bien marcado y la línea no comunicaba, el premio de una hoja confirmando la recepción, hoja que se grapaba sobre el documento enviado-, y en esa actividad larga el envío de cada fax presuponía la existencia de un receptor invisible, alguien a quien imaginaba idéntico a mí, alguien contra quien blandir, o ser blandido, por la certeza notarial de un documento enviado en un día y a una hora, y creo que de uno y otro, de mí y de mi fax-homónimo, llegó un momento de hartura, una expulsión tecnológica al advertir que había mejores formas para comunicarse, o que sin haberlas aún aquella que utilizábamos no encajaba con la realidad que anunciaban los móviles y los nuevos ordenadores, o -lo peor de todo, y posiblemente la verdadera razón-, no teníamos ningún interés en comunicarnos, y por eso que las máquinas de fax, abandonadas por aquellos que las utilizábamos, se inundaron de ofertas comerciales que nadie había solicitado, ofertas de estanterías a domicilio y dispensadores de agua para empresas, papeles inútiles que se amontonaban en la bandeja de faxes recibidos y que a veces se enrollaban solos y caían sin ruido sobre la moqueta, y en los últimos días del fax, cuando observaba sobre la moqueta, todavía con cierta alarma, faxes que habían fallado en su intento de comunicación -faxes mal transmitidos, faxes recibidos pero ignorados- sentía que una parte de mi vida también estaba allí, tirada en el suelo e inesperadamente obsoleta, sin comunicar nada a nadie, sin ser escuchada.