El pan duro de Proust

El pan duro de Proust, o cómo en un libro importa menos la elección final del autor que la facilidad para justificarla después, y por lo tanto un elogio a los grandes lectores, para quienes el mundo es una sola línea de puntos, todo ello en la voz irónica y última de Julian Barnes:

Volviendo a Proust, ahora nos parece absolutamente justo e inmutable que en À la recherche las puertas de la memoria se abran al deshacerse una magdalena en una taza de tila, tal como hacía la tía Léonie de Proust cuando él era niño. La magdalena constituye un emblema perfecto porque tiene forma de concha jacobea, y Marcel emprende su propia peregrinación en busca del tiempo perdido. Y, sin embargo… y sin embargo, en 1907, cuando Proust trabajaba en el primer volumen de su novela, lo que lo había lanzado a ese viaje vertiginoso hacia el pasado era un trozo de pan duro mojado en una taza de té. En la versión siguiente fue una tostada. Y, en algún momento de 1908, una especie de galleta dura.

De haberse decidido por cualquiera de esas opciones, habríamos aplaudido sin dificultad lo acertado de la elección y señalado que los recuerdos más ricos pueden brotar de las fuentes más humildes, del mismo modo que —según la propia comparación de Proust— unos pedazos de papel rasgado, al sumergirlos en agua, pueden transformarse en flores japonesas. Cualquiera de estas tentativas nos habría parecido apropiada y certera. Y si hubiéramos sabido que, pongamos por caso, Proust había pensado inicialmente en una magdalena allá por 1906 y luego había desechado la idea, bien podríamos haber aprobado su decisión, por juzgar aquella imagen demasiado complaciente en lo autobiográfico y demasiado explícita: la insignia del peregrino, el camino de la memoria como una ruta hacia Santiago… No, eso resulta demasiado enfático, demasiado artificioso, demasiado consciente de su propia inteligencia. Qué alivio que eligiera en su lugar aquella galleta dura o aquel pedazo de pan seco. Hizo muy bien en contener ese exceso de fantasía. ¡Marcel, eres un verdadero artista!

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